
La misión evangelistica nos esperaba con una sensación térmica de 40°c, pero el privilegio de servir al Señor disimuló el calor extremo.
Dios te llevará a lugares, altos, bajos, de frío extremo o calor extremo…Pero si Dios es quien te lleva, El también te sostendrá.

El itinerario fue hermoso; visitamos el centro de restauración «Vuelo de Aguila», para impartir una palabra de aliento y esperanza con los internos. Nos esperaban con un almuerzo propio de la zona, un delicioso «gallito». Luego nos trasladamos a la casa del Pastor, Denis Bejarano para grabar «Factoría de Vencedores» y por supuesto compartir un cafecito chorreado de la Zona. Horas más tarde ministramos a los locales en su iglesia con capacidad para alrededor de 300 personas.
El Espíritu Santo se movió de manera particular. La adoración fue cautivadora!
¡Predicar el evangelio siempre vale la pena, no importa las condiciones!

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