Cristiano pakistaní gana una batalla legal de años para recuperar su identidad religiosa

Sufyan Masih, un trabajador de ladrillos de 24 años en Pakistán, ha ganado la batalla legal para que su identidad religiosa sea propiamente reconocida. Su empleador fraudulentamente lo había registrado como musulmán en su Tarjeta de Identidad Nacional hace unos años, efectivamente atrapándolo en trabajo forzoso reteniendo su salario y previniendo que pudiera regresar con su familia.

El empleador falsamente alegó haber “adoptado” a Masih como una justificación para la conversión religiosa en los registros oficiales, así lo indicó el grupo de abogacía ADF Internacional esta semana, añadiendo que Masih y su familia, quienes son analfabetas, no estaban al tanto de la tergiversación cuando se hizo la registración.

El caso de Masih es parte de un patrón de discriminación religiosa en Pakistán, donde el sistema de la Tarjeta de Identidad Nacional es comúnmente usado como un arma contra las minorías. Las autoridades paquistaníes generalmente se rehúsan a permitir que los individuos registrados como musulmanes cambien su identidad religiosa, basados en la creencia que todos nacen musulmanes.

Cortes y oficiales han consistentemente negado tales peticiones, excepto en casos donde un error en los registros puede ser probado o cuando alguien se convierte al islam.

En mayo del 2024 en una sentencia, el juez civil Mian Usman Tariq rechazó la petición de Masih para ser reconocido como un cristiano, citando las enseñanzas islámicas en referencia a todos los individuos como musulmanes al momento de nacer. Sin otras opciones, la familia de Masih buscó asistencia legal de ADF International.

En la apelación, el juez civil finalmente dictaminó a su favor, reconociendo que había sido víctima de “conversión” fraudulenta y le permitieron restaurar su identidad cristiana en documentos oficiales.

La victoria llega en medio de la presión de la Unión Europea, la cual ha alertado que Pakistán de su registro de derechos humanos, incluyendo las leyes de blasfemia, conversiones obligadas y focalización sistemática de minorías religiosas. Falla a abordar estos asuntos puede afectar las relaciones comerciales de Pakistán con la UE.

Tehmina Aurora, directora de abogacía de ADF International en Asia, le ha dado la bienvenida al dictamen, declarando que el caso de Masih demuestra como las leyes de Paquistán son usadas para atacar a los cristianos.

“Las autoridades paquistaníes hacen extremadamente difícil ‘deja’ de ser musulmán una vez que has sido designado como tal”, explicó ella. “Esto representa un problema mayor parra los cristianos como Sufyan cuando son ilegalmente convertidos al islam en sus documentos de identificación, lo cual es un problema penetrante y una violación atroz a la libertad religiosa. Estamos agradecidos por el precedente que se ha establecido con esta victoria, y esperamos que continue para proteger a los cristianos y otras minorías religiosas en Paquistán quienes son injustificadamente perseguidos debido a su fe”.

Los abogados de ADF International tomaron por primera vez el caso de Masih en septiembre del 2022 después de que la Autoridad de Base de Datos y Registros Nacionales de Pakistán repetidamente rechazó sus peticiones para corregir su identidad religiosa y su nombre.

Durante los procedimientos de corte, el equipo legal de Masih proveyó evidencia, incluyendo su certificado de bautismo y trajo a sus padres cristianos a testificar sobre su fe. Masih mismo reafirmó que nunca había sido musulmán y que siempre había practicado el cristianismo.

A pesar de esto, una corte civil inicialmente dictaminó en contra de él en mayo del 2024, negando su petición de ser reconocido como cristiano. Fue entonces que ADF Internacional apeló el veredicto en la corte de Ahmad Saeed, otro juez de distrito en Pattoki.

En noviembre del 2024, el Juez Saeed anuló el dictamen anterior, reconociendo que Masih había sido convertido fraudulentamente por su empleador. Después de esta decisión, la familia de Masih finalmente pudo actualizar su Tarjeta de Identidad Nacional para reflejar su fe cristiana.

La apostasía no es expresamente criminalizada en el código legal de Paquistán, pero es considerada una ofensa grave bajo la jurisprudencia islámica y puede ser castigada bajo las leyes de blasfemia.

La Sección 295-A del estatuto de blasfemia de Pakistán impone hasta dos años de cárcel por “indignar los sentimientos religiosos de cualquier tipo de ciudadanos”. La batalla legal de Masih lo puso en riesgo de ser etiquetado como apostata, lo cual pudo haber llevado a acusaciones contra él o su familia bajo las leyes de blasfemia, a pesar de del hecho de que desde el principio él nunca fue musulmán.

La ley internacional protege el derecho de elegir y cambia la religión de uno, y Pakistán es un signatario de el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, el cual garantiza la libertad religiosa.

La propia Constitución de Pakistán, bajo el Articulo 20, garantiza a los ciudadanos el derecho de profesar, practicar, y propagar su religión.

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