Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, señaló que el diálogo con Irán, aunque complicado, podría dar frutos inminentes tras meses de desconfianza
Las negociaciones entre el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) e Irán podrían alcanzar un acuerdo sobre la inspección de instalaciones nucleares en los próximos días, según confirmó Rafael Grossi, director general del organismo, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Grossi describió la situación como un punto “muy, muy crucial” en el que ambas partes mantienen un diálogo, aunque imperfecto y extremadamente complicado, tras los ataques sufridos por las instalaciones iraníes el año anterior.
La reanudación de contactos entre el OIEA e Irán se produjo después de que los inspectores del organismo regresaran al país pese al deterioro significativo de la infraestructura nuclear, consecuencia de la denominada “guerra de los 12 días”. Durante ese conflicto, Israel inició un ataque militar contra Irán en la madrugada del 13 de junio. Menos de 24 horas después, Teherán respondió con una ofensiva propia. Nueve días más tarde, aviones estadounidenses bombardearon tres sitios nucleares iraníes, marcando la entrada directa de Estados Unidos en la confrontación. La noche siguiente, Irán lanzó misiles contra la base militar estadounidense de Al Udeid en Catar. Posteriormente, el entonces presidente estadounidense Donald Trump anunció un alto el fuego total entre Israel e Irán, que entró en vigor el 24 de junio.
Grossi explicó que, aunque los inspectores han vuelto a Irán, no han podido acceder a los emplazamientos nucleares alcanzados durante los bombardeos. Teherán insiste en que cualquier visita futura a estos sitios formará parte de un nuevo acuerdo, cuyas condiciones permanecen en negociación. El jefe del OIEA señaló que el programa nuclear iraní ha cambiado radicalmente tras los ataques, ya que muchas infraestructuras han resultado destruidas o gravemente dañadas, y anticipó que la eventual supervisión internacional no podrá basarse en el modelo previo a los ataques de junio.
El diplomático argentino subrayó que, como Estado parte del Tratado de No Proliferación (TNP), Irán mantiene el derecho a desarrollar actividades nucleares con fines pacíficos, pero recalcó la necesidad de un sistema creíble de verificación. Grossi insistió en que el OIEA sabe “perfectamente qué hay que verificar y cómo hacerlo”, aunque reconoció la complejidad de definir los siguientes pasos. Si el proceso de diálogo avanza, advirtió Grossi, podría haber avances tangibles “en los próximos días, más que en semanas o meses”, y consideró posible alcanzar una solución pese a las dificultades.
Washington, por su parte, mantiene contactos diplomáticos recientes con funcionarios iraníes y ha manifestado su voluntad de negociar tras una primera reunión en Omán el 6 de febrero. Mientras tanto, el Pentágono ha reforzado su presencia en la región, con un grupo de portaaviones desplegado y la llegada de un segundo grupo naval prevista en un plazo de dos semanas, según medios estadounidenses. Las autoridades iraníes insisten en que cualquier acuerdo debe tener en cuenta las nuevas condiciones de sus instalaciones nucleares, particularmente en lugares como Isfahán, Natanz y Fordo, donde el entramado técnico previo ha quedado comprometido.
Be the first to comment