Irán no desarrollará un arma nuclear bajo ninguna circunstancia, pero jamás renunciará a la tecnología atómica, aseguró este martes el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, a dos días de la próxima ronda de negociaciones con Estados Unidos.
«Nuestras convicciones fundamentales son muy claras: Irán no desarrollará bajo ninguna circunstancia armas nucleares, ni los iraníes renunciaremos jamás a nuestro derecho a aprovechar los beneficios de la tecnología nuclear pacífica para nuestro pueblo», dijo en X Araqchí.
El ministro de Exteriores y jefe negociador iraní sostuvo que acudirá a la ronda de negociaciones el jueves en Ginebra con Estados Unidos «con la determinación de alcanzar un acuerdo justo y equitativo en el menor tiempo posible».
Estas negociaciones se producen además bajo las amenazas militares de Estados Unidos, que ha realizado el mayor despliegue militar estadounidense desde la invasión de Irak con dos portaaviones, varios destructores y docenas de cazas de combate en las cercanías de la República Islámica.
En opinión de Araqchí, los dos rivales tienen la oportunidad histórica para alcanzar un acuerdo sin precedentes que aborde las preocupaciones mutuas y satisfaga los intereses de ambas partes.
«El acuerdo está al alcance de la mano, pero solo si se da prioridad a la diplomacia», aseguró.

Tercera ronda de negociaciones
El encuentro del jueves supondrá la tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Araqchí y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, tras dos reuniones anteriores en Omán y Ginebra en las que el ministro de Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, ejerció de intermediario.
Tras esos dos encuentros las dos partes hablaron de «avances», aunque siguen sin reconocer sus líneas rojas.
Washington busca detener todo el enriquecimiento de uranio iraní, la limitación del alcance de sus misiles para que no puedan golpear a Israel y el fin del apoyo a grupos regionales como Hamás e Hizbulá.
Teherán está dispuesto a algún tipo de limitación de su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones económicas pero se niega a renunciar a sus misiles balísticos o al apoyo a los grupos regionales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, repite continuas amenazas contra la República Islámica si no alcanzan un acuerdo y anoche aseguró que «será un mal día para el país (Irán) y muy tristemente para su pueblo» si no cierran un acuerdo.
Irán, por su parte, ha advertido que si es atacado responderá con dureza y el conflicto se extenderá por la región.
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