Atleta cristiano de la NFL contó como aprendió a darle el primer lugar a Dios en todo, incluso durante sus partidos

El jugador de la NFL, Derek Carr, testificó como la fe le hizo alcanzar sus sueños con mucha disciplina y constancia, dándole a Dios el primer lugar en todo.

Carr, quien es el mariscal de campo All-Pro de la NFL, la liga oficial de fútbol americano, contó por medio de un podcast que en su casa fue criado tan centrado en sus valores cristianos que no se le permitía jugar si los partidos caían un domingo.

La regla era estricta y sus padres hacían que Derek la cumpliera de manera correcta y sin fallar, creando en él una identidad y fe centradas en darle el primer lugar a Dios aun por encima de sus sueños; toda su familia ha estado de lleno sirviendo al Señor dentro de la iglesia.

«Me crié en la iglesia. Mi abuelo era pastor, mi tío era pastor, mi otro abuelo era diácono, mi papá era diácono, mi mamá es líder de alabanza, mi abuela es pastora», expresó en el podcast The High Note del músico cristiano Tauren Wells.

Las lecciones de fe sembradas por sus padres han construido al hombre que Carr es hoy, lo cual él admite y expresa cada vez que tiene oportunidad de contar su historia con raíces cristianas.

«… Mi mamá y mi papá, me enseñaron que mi fe era la número uno», explicó.

Los calendarios de viajes por partidos de fútbol todas las veces fueron cambiados por sus padres desde que vivían en California y hasta cuando se mudaron a Texas debido a la pasión que sentía por el futbol tanto él como su familia.

“Si había un juego el domingo, cuando era niño, siempre le decíamos a mi entrenador de viaje: ‘No voy a estar allí, voy a estar en la iglesia’. Hicieron las prioridades, las prioridades. Y funcionó para mí: llegué a la NFL. Así que todas estas mamás y papás que dicen: ‘No, tenemos que ir a tus juegos a los ocho años’, ya sabes, está bien perderse uno’», contó.

Pero a pesar de eso, la fe no fue un factor definitivo en su vida sino hasta que fue a la universidad y conoció al pastor Mattie Montgomery, quien fue su mentor y líder espiritual en esos años de estudio; siempre están en contacto por medio de llamadas.

La puesta en práctica de su fe ha sido clave para enfrentar distintos momentos, desde los más seculares hasta los cotidianos; uno de los testimonios que compartió fue la oración que hizo por una fotógrafa, que sin saberlo, estaba enferma.

Durante el American Century Championship, un torneo de golf para celebridades, él se encontraba desayunando cuando sintió la voz de Dios pidiéndole que orara por ella, «Sentí que el Señor me decía: ‘Quiero que ores por esa señora’», dijo Carr.

«Ella cojeaba y sabía que iba a tener que caminar todo el día y tomar fotografías y todo ese tipo de cosas. Entonces, compartí una historia sobre cómo mi madre se curó recientemente. Le dije: ‘¿Puedo orar? ¿para ti?’ Y ella dice ‘absolutamente’… Así que oré con ella. Y al día siguiente regresa y dice… ‘Oye, oraste por mí. Caminé durante tres horas y media, tomé fotos y no tenía dolor, todo el dolor se fue… Solo quiero decir, ‘Gracias’”, contó.

«Yo estaba como, ‘Alabado sea Dios’. Aunque nos divertimos en el golf, esa fue la victoria ese fin de semana», agregó.

Carr explicó que quiere que su fe sea una expresión externa de lo que cree con todo su corazón, «Eso significa realmente creer que Jesús podría sanar a alguien en medio de una carpa de hospitalidad, realmente creer que Jesús podría liberar a alguien en medio de Chipotle en San Francisco. He tenido tantas historias donde comencé a ponerlo en práctica», finalizó.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*