El tren eléctrico de Costa Rica dio un paso decisivo este martes 21 de abril de 2026. El plenario de la Asamblea Legislativa aprobó en primer debate un préstamo por $800 millones para financiar el Tren Rápido de Pasajeros (TRP), conocido como “TIBI”, con el respaldo unánime de los 48 diputados presentes.
La decisión marca un punto de inflexión en la política de infraestructura del país, al consolidar el mayor esfuerzo en movilidad urbana de las últimas décadas.
Impacto: Se proyecta que el sistema beneficie a más de 100,000 usuarios diarios, posicionándose como el proyecto de movilidad más transformador en la historia del país
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El financiamiento internacional que impulsa el tren eléctrico Costa Rica
El proyecto será financiado principalmente por organismos multilaterales. El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aportará $550 millones, mientras que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) contribuirá con $250 millones. A estos recursos se suman fondos del Fondo Verde para el Clima.
Según información oficial del Incofer, Costa Rica asegura así el financiamiento total del sistema ferroviario eléctrico para la Gran Área Metropolitana (GAM).
Así será el TIBI: infraestructura, trenes y capacidad
El plan contempla la construcción de entre 51 y 52 kilómetros de vía doble electrificada, conectando las principales provincias de la GAM: San José, Alajuela, Cartago y Heredia.
Además, se autoriza la compra de 28 trenes eléctricos nuevos, diseñados para operar con alta eficiencia y frecuencia.
Un salto en capacidad y frecuencia
El sistema proyecta aumentar la capacidad de transporte de 16,000 a 100,000 pasajeros diarios, con frecuencias de hasta 10 minutos en horas pico. Esto implica una reducción significativa en tiempos de traslado y congestión vial.
El impacto alcanzaría a más de 3 millones de personas en la región metropolitana, transformando la dinámica urbana del país.
Impacto ambiental y urbano del tren eléctrico Costa Rica
El proyecto no solo responde a una necesidad de movilidad. También se posiciona como una estrategia clave de descarbonización, con una reducción significativa en las emisiones de CO₂.
Este componente ambiental ha sido determinante para atraer financiamiento internacional, alineando la iniciativa con compromisos globales en materia climática.
El siguiente paso: segundo debate y ejecución
La iniciativa, tramitada bajo el expediente 25.291, deberá someterse a un segundo debate previsto para el jueves 23 de abril de 2026. De aprobarse definitivamente, el gobierno será responsable de liderar el proceso de licitación y ejecución del proyecto.
Los detalles del expediente pueden consultarse en el sistema oficial de la Asamblea Legislativa.
La construcción del sistema se estima en un periodo de cuatro años, un plazo que marcará el ritmo de una transformación esperada durante décadas.
Más que infraestructura: una apuesta estratégica para el país
El tren eléctrico Costa Rica representa mucho más que una obra pública. Es una redefinición del modelo de movilidad urbana y una señal de hacia dónde se dirige el país en términos de desarrollo sostenible.
Sin embargo, el reto no termina con la aprobación legislativa. La ejecución, la transparencia en el uso de recursos y la sostenibilidad operativa serán los factores que determinarán su éxito real.
Si el proyecto logra materializarse según lo previsto, Costa Rica no solo modernizará su transporte, sino que establecerá un precedente regional en infraestructura limpia y planificación urbana.
El desafío ahora es claro: convertir una decisión política en un sistema que funcione.
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