El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, volvió a generar debate al afirmar que la guerra espiritual contra las pandillas fue un factor decisivo en la transformación de la seguridad del país. En una entrevista reciente, el mandatario no solo defendió la estrategia policial y militar, sino que aseguró que la oración y la fe jugaron un papel central en el proceso, una visión poco habitual en el discurso político contemporáneo. Como ha seguido Impacto Noticias CR, estas declaraciones añaden una nueva dimensión al modelo de seguridad salvadoreño.
Las declaraciones del presidente se desprenden de una entrevista con el periodista estadounidense Tucker Carlson, en la que Bukele profundizó en su visión sobre la seguridad en El Salvador.
Durante la conversación, sostuvo que si bien la estrategia estatal incluyó el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y la planificación operativa, el factor decisivo fue de carácter espiritual. “La fórmula verdadera fue un milagro”, afirmó, reforzando su idea de que la transformación del país no puede explicarse únicamente desde variables tradicionales de política pública.
Publicado originalmente el 10 de junio de 2024 (Andrés Ramírez Prado) | Actualizado para contexto 2026

Bukele guerra espiritual pandillas: la explicación que sorprendió en entrevista
Durante una conversación de más de una hora con el periodista estadounidense Tucker Carlson, Bukele recordó el contexto en el que tomó decisiones clave en 2022, cuando El Salvador enfrentaba niveles extremos de violencia.
El presidente describió al país como la antigua “capital mundial del asesinato” y aseguró que, en pocos años, logró convertirse en uno de los más seguros del hemisferio occidental.
Sin embargo, más allá de la estrategia estatal, introdujo un elemento inesperado: la fe.
“Estamos ante una misión imposible, así que oremos”, relató Bukele sobre una reunión con su gabinete en plena crisis de violencia.
Entre estrategia de seguridad y fe: el doble enfoque del gobierno
Bukele explicó que la ofensiva contra las pandillas combinó acciones concretas, como el fortalecimiento de la Policía y el Ejército, con una dimensión espiritual que, según él, fue determinante.
El mandatario incluso sugirió que el cambio podría interpretarse como un evento sobrenatural, al comparar la magnitud de la violencia con escenarios extremos en otros países.
Este enfoque se desarrolló en paralelo a medidas como el régimen de excepción, que permitió detenciones masivas y ha sido analizado por medios internacionales como BBC Mundo.
La “guerra espiritual” contra el crimen organizado
Según el presidente, la lucha contra estructuras como la Mara Salvatrucha (MS-13) no solo fue física, sino también espiritual.
Bukele afirmó que estas organizaciones estaban vinculadas a prácticas oscuras, incluyendo rituales, lo que reforzó la narrativa de una confrontación más allá del ámbito convencional.
“Hay una guerra espiritual y una guerra física. Si ganas la guerra espiritual, se reflejará en la guerra”, sostuvo.
El énfasis de Nayib Bukele en la “guerra espiritual” no es casual. Su discurso conecta con elementos centrales de la fe evangélica en particular, corrientes neopentecostales, que sostienen la idea de un conflicto permanente entre fuerzas divinas y demoníacas. Bajo esta visión, fenómenos como la violencia, el crimen o el desorden social no solo tienen causas materiales, sino también espirituales. Esta narrativa, ampliamente extendida en sectores religiosos de América Latina, interpreta la lucha contra estructuras como las pandillas como parte de un enfrentamiento más amplio contra el mal, donde la oración, la fe y la intervención divina son consideradas herramientas tan relevantes como las políticas de seguridad.
Resultados y críticas: el otro lado del modelo
El gobierno salvadoreño ha destacado una reducción drástica de homicidios como evidencia del éxito de su estrategia. No obstante, el enfoque también ha generado cuestionamientos.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones masivas sin debido proceso, señalando que más de 70.000 personas han sido encarceladas bajo el régimen de excepción, como documenta Human Rights Watch.
Este contraste entre resultados en seguridad y preocupaciones legales mantiene abierto el debate sobre la sostenibilidad del modelo.
Un discurso que rompe con la política tradicional
Las declaraciones de Bukele también marcan una ruptura con el discurso habitual de los líderes políticos, que suelen evitar referencias directas a la religión en la gestión pública.
Para el mandatario, sin embargo, no hay contradicción entre un Estado laico y la creencia personal en Dios.
“Somos un país laico, pero todos creemos en Dios”, afirmó, al referirse a su gabinete de seguridad.
Lo que revela esta narrativa sobre el modelo Bukele
Más allá de lo anecdótico, la idea de una “guerra espiritual” cumple una función política: refuerza una narrativa de misión, legitimidad y destino en la lucha contra el crimen.
Como ha documentado Impacto Noticias CR, este tipo de discurso no solo busca explicar resultados, sino también consolidar apoyo interno y proyectar una imagen de liderazgo fuerte.
En un contexto donde El Salvador ha redefinido su política de seguridad, la combinación de estrategia estatal y narrativa simbólica abre una pregunta clave: ¿es este modelo replicable o depende de condiciones únicas?
Especial Impacto Noticias CR: el modelo Bukele bajo análisis
La estrategia de seguridad de Nayib Bukele no se entiende solo desde las cifras de homicidios. También incluye reformas penales, narrativa política, discurso religioso y una transformación profunda del sistema judicial salvadoreño.
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Esta cobertura forma parte del seguimiento editorial de Impacto Noticias CR sobre seguridad, poder político y justicia penal en Centroamérica.
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