Los líderes del G7 acordaron intensificar la presión económica y política sobre Rusia en un nuevo intento por acelerar el fin de la guerra en Ucrania, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que hará “todo lo posible” para lograr una solución negociada al conflicto.
La decisión fue tomada durante la cumbre del G7 celebrada en Francia, donde los mandatarios de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido analizaron la evolución de la guerra y las opciones para aumentar el respaldo a Kiev.
El encuentro contó con la participación del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien presentó imágenes de recientes ataques rusos contra infraestructura civil en Kiev y pidió mantener la presión internacional sobre Moscú.
Trump promete buscar una salida al conflicto
Durante la reunión, Trump afirmó que seguirá involucrado en los esfuerzos diplomáticos para poner fin a una guerra que ya supera los cuatro años de duración.
“Rusia debería alcanzar un acuerdo con Ucrania. La única razón por la que me meto en esto es que no me gusta ver morir a miles de jóvenes cada mes”, declaró el mandatario estadounidense.
Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que Washington anunciara un acuerdo marco con Irán para reducir las tensiones en Oriente Medio, un movimiento que también podría tener implicaciones sobre los mercados energéticos mundiales.
El petróleo ruso vuelve al centro de la estrategia occidental
Uno de los principales objetivos de los aliados occidentales es limitar los ingresos energéticos del Kremlin, considerados fundamentales para financiar la maquinaria militar rusa.
Según explicó una fuente diplomática francesa, el G7 estudia nuevas medidas dirigidas especialmente al sector petrolero y gasífero ruso.
La estrategia busca aprovechar la estabilización del mercado energético tras la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Información de la Agencia Internacional de Energía (IEA) indica que Rusia sigue siendo uno de los mayores exportadores de hidrocarburos del planeta, pese a las sanciones aplicadas desde 2022.
Reino Unido y Canadá anuncian nuevas sanciones
Durante la cumbre, el primer ministro británico, Keir Starmer, y su homólogo canadiense, Mark Carney, anunciaron nuevas sanciones contra la denominada “flota fantasma” utilizada por Rusia para exportar petróleo evitando restricciones internacionales.
Las medidas buscan dificultar el transporte marítimo de crudo ruso y aumentar los costos operativos de las redes comerciales que permiten mantener el flujo de exportaciones energéticas.
Según el Consejo de la Unión Europea, la reducción de ingresos energéticos continúa siendo una de las principales herramientas occidentales para presionar al Kremlin.
Zelenski obtiene respaldo político y militar
Volodimir Zelenski recibió un nuevo respaldo de los líderes del G7 durante las reuniones celebradas en Francia.
El presidente ucraniano celebró el consenso alcanzado entre los aliados y destacó que existe una creciente convicción de que Rusia no podrá imponerse militarmente en el conflicto.
“Es fantástico que todo el mundo entienda que Rusia no va a ganar y que debemos presionar a Vladimir Putin para que ponga fin a esta guerra”, afirmó Zelenski.
Además de apoyo político, los aliados acordaron reforzar la asistencia militar destinada a mejorar la defensa aérea ucraniana y fortalecer la capacidad de protección de infraestructuras estratégicas.
Ucrania apuesta por su industria militar
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Ucrania ha transformado parte de su economía para convertirse en un importante productor de tecnología militar, especialmente drones de reconocimiento y ataque.
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