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La economía costarricense continúa creciendo, pero cada vez con menos impulso. Así lo revela el informe “El país que recibe la administración Fernández Delgado: balance económico y social”, elaborado por el Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA).
El estudio concluye que el país enfrenta una combinación de desaceleración económica, reducción de la fuerza laboral y persistentes brechas de género, factores que podrían limitar el crecimiento en los próximos años.
La economía sigue creciendo, pero a menor velocidad
Según el informe, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 3,41% a abril de 2026. Aunque la cifra continúa siendo positiva, representa una desaceleración de 0,87 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior.
Los investigadores Roxana Morales y Fernando Rodríguez destacan que parte de esta desaceleración proviene del régimen especial, donde se incluyen las zonas francas.
Este sector pasó de crecer un 17,2% en julio de 2025 a apenas un 3,7% en la actualidad, situación vinculada a una menor exportación de dispositivos médicos y a la salida de algunas empresas transnacionales.
De acuerdo con la Universidad Nacional (UNA), estos cambios reflejan una pérdida de dinamismo en algunos de los motores tradicionales de crecimiento económico.
Más de 70.000 personas abandonaron el mercado laboral
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la contracción de la fuerza de trabajo.
Durante el último año, 70.615 personas dejaron de participar en el mercado laboral. Desde 2020, la reducción acumulada alcanza las 203.047 personas.
Los investigadores advierten que la disminución de la tasa de desempleo no necesariamente refleja una mejora en la generación de empleo.
Por el contrario, la tasa de desempleo de 7,1% registrada durante el primer trimestre de 2026 estaría influenciada por la salida de miles de personas de la fuerza laboral.
“La tasa de desempleo baja no se debe a una mayor creación de fuentes de empleo, sino a que menos personas están trabajando”, señala el documento.
La brecha de género continúa ampliándose
El estudio también identifica una fuerte desigualdad en la participación laboral entre hombres y mujeres.
En los últimos seis años, la participación femenina se redujo en 141.534 plazas, una cifra que refleja el peso que continúan teniendo las labores de cuido dentro de los hogares.
Según el informe, el 68,6% de las mujeres entre 25 y 59 años que permanecen fuera del mercado laboral lo hacen por obligaciones familiares.
En contraste, apenas un 7% de los hombres menciona esa razón para no participar en actividades productivas.
Los investigadores advierten que esta situación limita la autonomía económica de las mujeres y reduce sus oportunidades de desarrollo profesional.
El crédito sigue siendo caro
Otro aspecto destacado es el comportamiento de las tasas de interés.
A pesar de las reducciones aplicadas por el Banco Central en la Tasa de Política Monetaria (TPM), las tasas activas del sistema financiero aumentaron de 11,4% a 12,1%.
Esta situación limita la capacidad de consumo de las familias y reduce los incentivos para nuevas inversiones empresariales.
Según el Banco Central de Costa Rica, las condiciones financieras continúan siendo un factor relevante para la actividad económica nacional.
Exportaciones crecen, pero pierden fuerza
Las exportaciones costarricenses registraron un crecimiento de 6,9%, una cifra positiva pero considerablemente inferior al 12,3% observado el año anterior.
El informe advierte además una alta concentración exportadora, ya que cinco productos representan cerca de la mitad de las ventas externas del país.
Esta dependencia aumenta la vulnerabilidad de la economía ante cambios en la demanda internacional o alteraciones en las cadenas globales de suministro.
La deuda pública vuelve a encender alertas
En materia fiscal, el OES-UNA describe un panorama complejo.
La deuda pública alcanza el 60,4% del Producto Interno Bruto (PIB), superando los umbrales contemplados en la regla fiscal.
Al mismo tiempo, los investigadores identifican una disminución en los ingresos tributarios y menores márgenes de maniobra para impulsar nuevas inversiones públicas.
Los riesgos externos siguen presentes
El informe concluye que Costa Rica mantiene una elevada exposición a factores internacionales.
La persistencia de conflictos geopolíticos, la incertidumbre económica global y posibles presiones inflacionarias podrían afectar los costos de producción y limitar el crecimiento económico en los próximos años.
Para los investigadores, el desafío de la próxima administración será mantener la estabilidad macroeconómica sin descuidar la generación de empleo, la participación laboral y la inversión pública necesaria para sostener el crecimiento de largo plazo.
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