Wilson Jiménez: «De Óscar Arias a Carlos Alvarado fueron gobiernos inoperantes»

El diputado Wilson Jiménez durante su intervención en la Asamblea Legislativa, donde afirmó que los gobiernos desde Óscar Arias hasta Carlos Alvarado fueron inoperantes frente al problema de Crucitas.
Wilson Jiménez responsabilizó a los gobiernos comprendidos entre las administraciones de Óscar Arias y Carlos Alvarado por el avance de la minería ilegal en Crucitas.

El diputado de Pueblo Soberano, Wilson Jiménez, lanzó una de las críticas más severas contra los gobiernos de las últimas tres décadas al responsabilizarlos por el deterioro de la situación en Crucitas. Durante su intervención en el Plenario Legislativo, aseguró que las administraciones comprendidas entre Óscar Arias y Carlos Alvarado fueron incapaces de enfrentar la minería ilegal y permitieron que el problema creciera durante años.

Las declaraciones surgieron durante el debate del proyecto de ley que busca abrir la discusión sobre el futuro de la actividad minera en Crucitas. Sin embargo, el legislador aprovechó el espacio para cuestionar la gestión de varios gobiernos y acusar a los partidos tradicionales de carecer de autoridad moral para criticar las iniciativas actuales.

«Señores de la oposición, ustedes no picaron leña ni tampoco prestaron el hacha con respecto al manejo de Crucitas. Los expresidentes desde el gobierno de Óscar Arias hasta el gobierno de Carlos Alvarado fueron inoperantes. Fue un total desgobierno», afirmó.

Según el análisis de Impacto Noticias CR, el discurso de Jiménez trasciende el debate sobre un proyecto específico. Representa un intento por atribuir la responsabilidad política del conflicto de Crucitas a varias administraciones consecutivas, en un momento donde la discusión sobre el futuro de la zona vuelve a ocupar un lugar central en la agenda nacional.


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Jiménez acusa a los gobiernos anteriores de permitir el avance de la minería ilegal

El diputado sostuvo que el problema de Crucitas no surgió recientemente, sino que es el resultado de décadas de decisiones políticas que, a su juicio, fueron insuficientes para detener la extracción ilegal de oro.

En su intervención aseguró que mientras distintos gobiernos elaboraban informes, diagnósticos y mesas de trabajo, la actividad minera continuó expandiéndose sobre el terreno.

«Mientras acá se redactaban informes la minería seguía avanzando; mientras se convocaban reuniones y más reuniones el daño ambiental se profundizaba; mientras algunos hablaban de soluciones futuras, las riquezas de todos los costarricenses seguían siendo saqueadas», expresó.

«Vestidos de seda, pero siendo los mismos»

Jiménez también arremetió contra los partidos de oposición por cuestionar el proyecto impulsado para Crucitas, asegurando que quienes hoy exigen responsabilidades tuvieron la oportunidad de actuar cuando estuvieron en el poder.

«Ahora estos mismos partidos, vestidos de seda, pero siendo los mismos al final, tienen el cinismo y el descaro de pedir destituciones y repartir responsabilidades como si no tuvieran absolutamente nada que ver con el problema», manifestó.

Las declaraciones estuvieron dirigidas principalmente contra las agrupaciones que gobernaron el país durante las últimas administraciones y que actualmente mantienen reservas o rechazo frente a la propuesta legislativa sobre Crucitas.

Critica las «mesas de trabajo con cafecito y galletitas»

Uno de los momentos más comentados de su discurso fue cuando ironizó sobre las múltiples reuniones organizadas para discutir el futuro de Crucitas.

«Siguen promoviendo mesas de trabajo aquí en San José, con aire acondicionado, con cafecito y con galletitas, mientras en Crucitas saquean nuestras riquezas», afirmó.

Para Jiménez, durante años predominó una respuesta burocrática mientras la extracción ilegal continuaba creciendo y el Estado perdía capacidad para controlar la zona.

Defiende el proyecto impulsado durante la administración Chaves

Wilson Jiménez afirmó que el expresidente Rodrigo Chaves fue uno de los pocos mandatarios que decidió enfrentar el problema de Crucitas mediante una propuesta concreta. Recordó que, tras visitar la zona, asumió el compromiso de impulsar una iniciativa legislativa para abrir el debate nacional sobre el futuro de la actividad minera.

Según el diputado, ese compromiso se materializó con la presentación del expediente legislativo 24.717, cuyo objetivo es discutir una alternativa para atender la crisis que vive la zona norte del país.

«El expresidente Rodrigo Chaves visitó la zona y asumió el compromiso de impulsar una alternativa para enfrentar la situación. Como parte de ese esfuerzo se presentó el expediente legislativo 24.717, precisamente con el propósito de abrir la discusión nacional sobre el futuro de Crucitas», manifestó.

Jiménez explicó que la iniciativa corresponde al expediente legislativo 24.717, presentado durante la administración del expresidente Rodrigo Chaves con el objetivo de abrir el debate nacional sobre una alternativa para enfrentar la minería ilegal en Crucitas y definir el futuro de esa zona del norte del país.

Acusa al PLN, al PAC y al Frente Amplio de bloquear la discusión

Jiménez elevó aún más el tono de sus críticas al sostener que varias fracciones legislativas han recurrido a mociones para impedir que el proyecto avance en la corriente legislativa.

El diputado señaló directamente al Partido Liberación Nacional (PLN), al Partido Acción Ciudadana (PAC) y al Frente Amplio de promover modificaciones que, según afirmó, eliminan el contenido esencial de la iniciativa.

«Entre el Frente Amplio, el PAC y Liberación Nacional presentaron mociones que eliminan artículo por artículo; mociones que, en lugar de autorizar la actividad, la prohíben. Son cambios cosméticos que resultan risibles y vergonzosos», aseguró.

Para el legislador, el bloqueo parlamentario prolonga un problema que Costa Rica arrastra desde hace décadas y que, a su juicio, ningún gobierno anterior logró resolver de manera efectiva.

«San Carlos no puede esperar más»

Jiménez también vinculó la situación de Crucitas con el impacto económico para la Región Huetar Norte. Afirmó que las sucesivas postergaciones han impedido que el cantón de San Carlos reciba recursos que podrían destinarse al desarrollo local.

«Tenemos tres décadas de llorar sobre la leche derramada. Hoy la Municipalidad de San Carlos posiblemente estaría recibiendo más de ₡3.500 millones si este problema se hubiera enfrentado hace muchos años», indicó.

Según el diputado, la discusión ya no puede limitarse a nuevos estudios o mesas de trabajo, sino que debe traducirse en decisiones políticas que permitan definir el futuro de Crucitas.

Un debate que vuelve al centro de la política nacional

Las declaraciones de Wilson Jiménez reactivan un debate que ha acompañado a Costa Rica durante más de dos décadas. Crucitas continúa siendo uno de los temas donde convergen intereses ambientales, económicos, jurídicos y de seguridad, lo que explica la dificultad que han enfrentado distintos gobiernos para construir una solución de consenso.

Sin embargo, el discurso del legislador introduce un componente claramente político: trasladar la responsabilidad del problema a las administraciones comprendidas entre Óscar Arias y Carlos Alvarado, cuestionando la capacidad de esos gobiernos para controlar la minería ilegal y proteger los recursos del Estado.

Como ha documentado Impacto Noticias CR, el futuro de Crucitas se perfila nuevamente como uno de los principales campos de confrontación política del país. Más allá del destino del expediente legislativo, la discusión gira ahora sobre quién carga con la responsabilidad histórica de que la minería ilegal se consolidara durante tantos años y cuál debe ser el modelo que Costa Rica adopte para enfrentar uno de los conflictos ambientales y económicos más complejos de su historia reciente.

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