El Senado desafía a Trump tras aprobar este martes una resolución que exige retirar las fuerzas militares estadounidenses del conflicto con Irán, en una de las reprimendas políticas más significativas que ha enfrentado el presidente desde el inicio de la crisis.
La votación finalizó 50 a 48 y reflejó una creciente incomodidad dentro del propio Partido Republicano respecto a una posible escalada militar en Medio Oriente.
Los senadores republicanos Rand Paul, Susan Collins, Lisa Murkowski y Bill Cassidy rompieron filas y votaron junto a los demócratas a favor de la medida. El único demócrata que votó en contra fue John Fetterman.
La resolución ya había sido aprobada previamente por la Cámara de Representantes con una votación de 215 a 208.
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Una advertencia política a la Casa Blanca
Aunque la resolución no tiene fuerza de ley porque se trata de una resolución concurrente, el resultado representa una fuerte señal política enviada desde el Congreso a la Casa Blanca.
Los demócratas llevan meses impulsando iniciativas para limitar los poderes de guerra del presidente, argumentando que cualquier intervención militar prolongada debe contar con autorización legislativa.
La discusión ocurre en un momento especialmente delicado para Washington, tras meses de tensión con Teherán y en medio de negociaciones diplomáticas que buscan evitar una nueva escalada regional.
La postura oficial del Senado puede consultarse a través del Senado de Estados Unidos, mientras que los antecedentes legales sobre poderes de guerra se encuentran disponibles en el Congreso de Estados Unidos.
Trump arremete contra los republicanos que apoyaron la medida
La aprobación de la resolución provocó una inmediata reacción del presidente Donald Trump.
Tras la votación en la Cámara de Representantes, el mandatario calificó a los republicanos que apoyaron la iniciativa como «buscadores de protagonismo» y aseguró que su decisión fue «antipatriótica».
Las declaraciones fueron publicadas en Truth Social y reflejan la tensión creciente entre Trump y algunos sectores de su propio partido respecto a la política exterior estadounidense.
La votación también evidencia una división poco habitual dentro del bloque republicano, especialmente en asuntos relacionados con seguridad nacional y operaciones militares en el extranjero.
Crece la presión para limitar los poderes de guerra
Esta es la décima ocasión en que el Senado vota una medida relacionada con los poderes de guerra y la política hacia Irán desde principios de año.
Los impulsores de la resolución sostienen que el Congreso debe recuperar un papel más activo en las decisiones que podrían llevar a Estados Unidos a un nuevo conflicto armado.
Uno de los principales defensores de la iniciativa ha sido el senador demócrata Tim Kaine, quien considera que el momento actual ofrece una oportunidad para establecer límites claros.
«Si realmente estamos entrando en un período de estabilidad, no deberíamos permitir que una nueva escalada militar ocurra sin la participación del Congreso», afirmó Kaine ante periodistas.
La guerra con Irán sigue generando divisiones en Washington
Aunque Estados Unidos e Irán han mantenido contactos diplomáticos recientes, el debate sobre una posible intervención militar continúa dividiendo al Congreso.
La aprobación de esta resolución demuestra que la preocupación por una nueva guerra en Medio Oriente trasciende las líneas partidarias y comienza a sumar apoyos tanto entre demócratas como entre republicanos.
Más allá de su efecto legal, la votación representa un mensaje político contundente: una parte creciente del Congreso no está dispuesta a respaldar automáticamente una ampliación de la presencia militar estadounidense en el conflicto con Irán.
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