La ciudad de Seattle ha dado un paso inédito en la política de vivienda de Estados Unidos tras adquirir un edificio de apartamentos de lujo para convertirlo en un complejo de vivienda social de ingresos mixtos. La iniciativa busca ofrecer alquileres más accesibles a familias de ingresos bajos y medios, inspirándose en el exitoso modelo aplicado desde hace décadas en Viena, Austria.
El edificio, conocido como Elara at the Market, cuenta con ocho plantas y 150 apartamentos ubicados en el exclusivo barrio de Belltown, a pocos minutos del famoso Pike Place Market y de la sede central de Amazon. Hasta ahora, la mayoría de sus residentes pagaban más de 2.000 dólares mensuales por apartamentos de una habitación.
Un edificio de lujo pasa a manos del Estado
La compra fue realizada por la Seattle Social Housing Developer (SSHD), una autoridad pública creada recientemente para impulsar un nuevo modelo de vivienda en la ciudad.
La operación tuvo un costo de 61 millones de dólares y constituye la primera adquisición dentro de un ambicioso plan que contempla comprar más de 1.000 apartamentos y construir otras 600 unidades de vivienda social durante los próximos cinco años.
A diferencia de la vivienda pública tradicional o de los proyectos privados subsidiados, este modelo busca integrar en un mismo edificio a personas con distintos niveles de ingresos, permitiendo que quienes tienen mayores recursos ayuden a financiar alquileres más bajos para otros residentes.
Inspiración en el modelo de Viena
Las autoridades de Seattle reconocen que el proyecto está inspirado en el sistema de vivienda social de Viena, considerado uno de los más exitosos del mundo.
En la capital austríaca, aproximadamente la mitad de la población vive en viviendas promovidas o subvencionadas por el Estado, independientemente de su nivel de ingresos, lo que ha contribuido a mantener precios de alquiler relativamente estables durante décadas.
Los impulsores del proyecto sostienen que el mercado inmobiliario privado ya no logra responder por sí solo al crecimiento del costo de la vivienda, especialmente en ciudades tecnológicas donde empresas como Amazon y Microsoft han impulsado un fuerte aumento de los precios.
¿Cómo funcionará el nuevo sistema?
El edificio Elara mantendrá a sus actuales residentes sin modificaciones inmediatas. La nueva administración congeló los alquileres durante dos años y eliminó algunos cargos adicionales.
Conforme los apartamentos queden vacantes, serán ocupados mediante sorteos por familias cuyos ingresos oscilen entre el 50 % y el 120 % del ingreso medio del área.
Actualmente solo unas 15 unidades se encuentran disponibles para incorporarse al nuevo esquema de vivienda social.
Una ciudad golpeada por el alto costo de la vivienda
Seattle enfrenta desde hace años una de las mayores crisis inmobiliarias de Estados Unidos.
Entre 2012 y 2022 el valor promedio de las viviendas prácticamente se duplicó hasta alcanzar cerca de 945.000 dólares, mientras que los alquileres crecieron alrededor de un 75 %, situándose cerca de los 1.800 dólares mensuales.
Ante ese escenario, los votantes aprobaron en 2023 la creación de una empresa pública para desarrollar vivienda social y posteriormente respaldaron un nuevo impuesto destinado a financiar el programa.
Ese gravamen afecta principalmente a compañías como Amazon y Microsoft que pagan salarios superiores al millón de dólares anuales a determinados empleados.
Los críticos cuestionan el proyecto
No todos respaldan la iniciativa.
Especialistas en desarrollo urbano y representantes del sector inmobiliario sostienen que los recursos públicos deberían destinarse a construir nuevas viviendas asequibles en lugar de comprar edificios existentes a precios elevados.
Algunos expertos afirman que el programa ha consumido importantes recursos sin generar todavía un número significativo de nuevas viviendas disponibles para familias de bajos ingresos.
Jamie Madden, consultora especializada en vivienda asequible, considera que la estrategia debería concentrarse en ampliar la oferta habitacional en lugar de adquirir inmuebles ya construidos.
¿Puede convertirse en un modelo para otras ciudades?
Mientras numerosas ciudades estadounidenses buscan aliviar la crisis de vivienda flexibilizando regulaciones urbanísticas y fomentando la inversión privada, Seattle apuesta por un camino diferente: incrementar la participación directa del Estado en el mercado inmobiliario.
El experimento será seguido de cerca por otras administraciones locales que enfrentan problemas similares de acceso a la vivienda. Si logra equilibrar sostenibilidad financiera, integración social y estabilidad de precios, podría convertirse en una referencia para futuras políticas públicas en Estados Unidos.
Más información sobre el programa puede consultarse en la Seattle Social Housing Developer, mientras que los datos oficiales sobre vivienda y desarrollo urbano están disponibles en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD).
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