El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este jueves las millonarias ganancias obtenidas por sus empresas durante su mandato y aseguró que no participa en la administración de sus negocios, los cuales, según afirmó, están bajo la dirección de sus hijos y de personas legalmente designadas.
Las declaraciones se producen días después de que se conociera su más reciente informe financiero anual, en el que reportó ingresos superiores a 1.000 millones de dólares, impulsados principalmente por inversiones vinculadas al sector de las criptomonedas.
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«Mis hijos dirigen los negocios»
En una entrevista con el periodista Joe Kernen, de la cadena CNBC, Trump insistió en que no interviene en la gestión de sus empresas.
«No hago nada relacionado con mis negocios. Mis hijos los dirigen. Tengo mucho dinero. He ganado una cantidad enorme de dinero. Dejo que otras personas lo inviertan; ni siquiera sé quiénes son», afirmó el mandatario.
Trump sostuvo que las decisiones financieras son tomadas por terceros y reiteró que mantiene una separación entre sus funciones como presidente y las operaciones de la Organización Trump.
Las criptomonedas impulsan su fortuna
El informe financiero presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental refleja un cambio significativo en la composición de la fortuna del presidente.
Mientras durante décadas el negocio inmobiliario fue la principal fuente de ingresos de Trump, ahora los activos relacionados con criptomonedas ocupan un papel cada vez más relevante dentro de su patrimonio.
De acuerdo con estimaciones del Índice de Multimillonarios de Bloomberg, las inversiones familiares en proyectos como World Liberty Financial y otros activos digitales habrían incrementado su patrimonio en al menos 620 millones de dólares en apenas unos meses.
Eric Trump defiende la empresa familiar
Eric Trump, vicepresidente ejecutivo de la Organización Trump, también respondió a los cuestionamientos sobre el crecimiento del patrimonio familiar.
«Estoy increíblemente orgulloso de nuestra maravillosa compañía. Nunca hemos sido más fuertes», declaró.
Las declaraciones llegan en medio del creciente escrutinio público sobre las actividades empresariales de la familia presidencial y los posibles conflictos de interés derivados de sus inversiones.
Trump reconoce el dilema para sus hijos
El mandatario reconoció que la posición que ocupa en la Casa Blanca genera dificultades para las actividades empresariales de sus hijos.
«En cierto modo, me siento mal por mis hijos», expresó, al considerar que prácticamente cualquier proyecto empresarial que desarrollen puede ser interpretado como un posible conflicto de intereses.
Trump aseguró que les ha recomendado mantenerse alejados de cualquier situación que pueda generar cuestionamientos, aunque reconoció que «ellos también tienen su propia vida».
Aunque los activos del presidente permanecen dentro de un fideicomiso administrado por Donald Trump Jr., diversos analistas sostienen que Trump continúa beneficiándose económicamente del desempeño de la Organización Trump. El debate sobre posibles conflictos de interés entre la función pública y las actividades empresariales ha sido seguido por medios como Reuters, Associated Press (AP) y publicaciones especializadas como Financial Times, que han analizado el impacto político y financiero de las inversiones del mandatario.
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