Las agencias S&P, Fitch y Moody’s unificaron la calificación crediticia de Costa Rica en «BB» (o Ba2). Este cambio refleja una consolidación fiscal sostenida. También muestra una sólida atracción de inversión extranjera directa. Estos factores fortalecen la confianza en la economía nacional según los últimos informes.
Leer También:
- “Es una aberración”: Laura Fernández desmiente alza eléctrica y proyecta rebajas en recibos
- “Dejen de comer cuento”: Rodrigo Chaves niega aumento del IVA a la canasta básica
S&P Global Ratings: Disciplina fiscal y desafíos
En su informe del 16 de julio de 2026, S&P Global Ratings confirmó la nota «BB» con perspectiva estable. La agencia validó la disciplina fiscal actual. Sin embargo, advirtió sobre la pesada carga de intereses. Este gasto consume cerca del 19% de los ingresos. También mencionó riesgos financieros en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Fitch Ratings: Perspectiva positiva y banca estatal
Fitch Ratings mantiene una visión optimista para el país. El 6 de agosto de 2026, confirmó la calificación «BB» para la banca estatal costarricense. El crecimiento de las zonas francas y el superávit primario impulsan esta nota. Fitch podría elevar la calificación a «BB+» si se reduce el costo de la deuda.
Moody’s Ratings: Mejoras estructurales confirmadas
Moody’s Ratings publicó su Opinión de Crédito el 24 de marzo de 2026. Ratificó la nota Ba2 con perspectiva estable. La agencia premió la mejora en la relación deuda-PIB. También destacó el cumplimiento riguroso de la regla fiscal. Moody’s resaltó que los pagos por intereses empezaron a disminuir.
Retos hacia el grado de inversión
El camino hacia el grado de inversión presenta retos estructurales. Entidades como el Financial Times monitorean de cerca la disciplina fiscal. Los inversionistas contrastan estos datos con las proyecciones de Reuters. Para más detalles, consulte nuestra cobertura sobre la estabilidad institucional en Costa Rica.
Be the first to comment