El Partido Liberación Nacional (PLN) atraviesa una disputa interna por la conformación de su Comité Ejecutivo Nacional. La pugna enfrenta las posiciones del excandidato presidencial Álvaro Ramos con las de la dirigencia encabezada por Ricardo Sancho y Miguel Guillén, en un proceso que definirá parte del rumbo de la agrupación de cara a las elecciones municipales de 2028.
Una disputa por la dirección del PLN
La discusión no se limita a la elección de la Presidencia y la Secretaría General del partido. También abarca la integración completa del Comité Ejecutivo Nacional, compuesto por siete personas, y el peso que cada grupo tendrá en las decisiones estratégicas de la agrupación.
Según reportó La Nación, Ramos se reunió con la fracción del PLN para solicitar respaldo a su oposición a la reelección de Ricardo Sancho y Miguel Guillén como presidente y secretario general, respectivamente. Además, pidió evitar que se repita lo ocurrido en la elección de candidatos a diputados, cuando la Asamblea Nacional nombró a Eder Hernández, Karen Alfaro y Salvador Padilla, quienes no formaban parte de su grupo.
Hernández y Alfaro justificaron las solicitudes de Ramos ante el mismo medio y destacaron el carácter democrático del PLN. Sus declaraciones reflejan que la disputa también se presenta como un debate sobre la participación de los distintos sectores en las decisiones partidarias.
Ramos plantea una propuesta para los siete puestos del Comité
Ramos ha señalado que su interés abarca la conformación total del órgano partidario. “Todavía estamos terminando de construir a los siete del Comité. Yo ya tengo muy decididos dos, pero hay que terminar de ensamblar los siete”, declaró durante la Asamblea Nacional del PLN.
En otra declaración, también afirmó: “Yo ya tengo un par de nombres, pero ellos están trabajando muy fuertemente en obtener el respaldo”. Las frases muestran que su grupo busca reunir apoyos para una propuesta propia, aunque la decisión final corresponde a los órganos partidarios establecidos.
Sancho cuestiona la estrategia de Ramos
El presidente del PLN, Ricardo Sancho, expresó a La Nación su rechazo a las actuaciones de Ramos y defendió la autonomía de la agrupación. Sancho sostuvo que Liberación Nacional “no tiene dueño” y afirmó que el partido “no acepta dictadores ni concentración de poder, ni afuera ni adentro”.
La posición de Sancho refleja la preocupación de la dirigencia actual ante la posibilidad de que un solo grupo tenga una influencia predominante en el Comité Ejecutivo Nacional. Desde la perspectiva de Ramos y sus aliados, en cambio, la búsqueda de respaldos forma parte de la competencia interna y del funcionamiento democrático del partido.
Antecedentes de una relación política que ahora enfrenta tensiones
La candidatura presidencial de Ramos también había generado cuestionamientos entre algunos liberacionistas que no lo consideraban parte del partido. No obstante, Sancho y Guillén apoyaron y facilitaron su participación en la contienda; además, Guillén certificó la militancia activa de Ramos dentro del PLN.
Tras la elección de Ramos como candidato, ambos dirigentes trabajaron para impulsar su candidatura presidencial. Finalmente, Ramos fue derrotado en primera ronda por la actual presidenta de la República, Laura Fernández.
El actual enfrentamiento evidencia el cambio en la relación entre quienes antes compartieron una estrategia electoral y ahora mantienen posiciones distintas sobre el futuro de la organización.
El PLN ante el reto de resolver sus diferencias
La disputa ocurre mientras el PLN mantiene un discurso crítico contra el supuesto autoritarismo de las administraciones Chaves Robles y Fernández Delgado. Por eso, la competencia interna pone a prueba la capacidad del partido para aplicar dentro de su estructura los principios democráticos que defiende en el debate público.
La conformación del Comité Ejecutivo Nacional será una señal del equilibrio entre las distintas corrientes. Un acuerdo amplio podría ayudar a reducir las tensiones, mientras que una elección marcada por la confrontación podría profundizar la división interna antes de las elecciones municipales de 2028.
Conclusión: una pugna que definirá el rumbo del PLN
La disputa entre Álvaro Ramos y la dirigencia encabezada por Ricardo Sancho no puede entenderse únicamente como un enfrentamiento personal. Se trata de una competencia entre grupos por influir en la dirección del PLN y definir sus prioridades políticas y organizativas. El desafío para la agrupación será resolver la diferencia mediante procedimientos democráticos y evitar que la lucha interna debilite su proyecto de cara a los próximos procesos electorales.
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