En un movimiento que sacude los cimientos de la industria automotriz nacional, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, anunció la firma de un decreto que eleva drásticamente el impuesto a los carros eléctricos en Costa Rica. La medida, que entró en vigor de forma inmediata, aumenta el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) de un 6% a un 30%.
Durante una entrevista en Telenoticias, el jerarca fue tajante al afirmar que el Estado no debe seguir subsidiando la compra de estos vehículos, rompiendo así con la política de incentivos que había posicionado al país como líder regional en movilidad eléctrica. Este cambio de rumbo ocurre en un momento donde agencias internacionales como Reuters han reportado una desaceleración en los subsidios verdes a nivel global debido a presiones fiscales.
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Un golpe asolapado a la industria china
El incremento del 24% en el impuesto a los carros eléctricos representa un golpe directo a la competitividad de las marcas chinas (como BYD, Geely y Aion), que han dominado las ventas en Costa Rica gracias a su relación calidad-precio. Al encarecer los modelos de entrada, el Gobierno elimina la ventaja comercial que permitía a la clase media acceder a esta tecnología, favoreciendo indirectamente el mercado de vehículos de combustión tradicional.
Esta decisión se alinea con las crecientes tensiones comerciales, ya que la BBC ha destacado cómo diversos gobiernos están revisando sus aranceles ante la masiva exportación de tecnología asiática. En nuestro portal, ya habíamos adelantado cómo las políticas económicas actuales están reconfigurando el comercio exterior en el país.
«Estafa intelectual»: El ataque frontal al legado del PAC
Chaves no solo justificó la medida por razones fiscales, sino que lanzó un ataque frontal contra la estrategia de descarbonización de la administración de Carlos Alvarado. “Para mí esa es una de las grandes estafas intelectuales que le hicieron gobiernos pasados al pueblo de Costa Rica”, manifestó el ministro.
Según el jerarca, la contribución de Costa Rica a la reducción de emisiones es irrelevante en el contexto global: “Costa Rica es el 0,02% de la superficie mundial. Un día de incendios en un bosque de la isla de Sumatra genera más contaminación que la que produciría Costa Rica en un año completo”, aseguró para justificar el fin de los beneficios fiscales.
Prioridad: Recaudación sobre Mitigación
El ministro señaló que el país debe priorizar la adaptación al cambio climático (infraestructura) antes que destinar recursos públicos a la mitigación mediante el impuesto a los carros eléctricos preferencial. “No vamos a seguir subsidiando algo en lo que Costa Rica y los costarricenses no se benefician”, concluyó.
Aunque defendió mantener una matriz eléctrica limpia para atraer inversión extranjera, dejó claro que el transporte privado eléctrico dejará de ser una prioridad de gasto para su cartera. Con esta decisión, el mercado eléctrico nacional entra en una etapa de incertidumbre, con embarques en camino que ahora deberán enfrentar una carga impositiva cinco veces mayor a la prevista.
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