La costarricense se consolida como una de las dos favoritas para suceder a António Guterres, en un proceso que vuelve a poner en el centro la paridad de género y la representación regional de América Latina.
Leer También:
- Rebeca Grynspan denuncia odio y antisemitismo en redes sociales
- Rebeca Grynspan y el único escenario que podría alejarla del máximo puesto de la ONU
La candidatura de Grynspan gana fuerza en una carrera decisiva
Rebeca Grynspan encabeza la tercera votación informal para elegir a la próxima persona al frente de la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El resultado la ubica entre las dos candidaturas con mayores posibilidades de avanzar en la contienda para suceder a António Guterres.
Según fuentes diplomáticas, Grynspan obtuvo nueve votos a favor, cinco en contra y una abstención, superando por un estrecho margen a la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, quien alcanzó ocho votos a favor, seis en contra y una abstención.
Ambos nombres se han distanciado del resto de aspirantes tras tres rondas de consultas, en las que han intercambiado constantemente el primer y segundo lugar. Aunque los resultados preliminares favorecen a la costarricense, expertos advierten que el proceso aún se encuentra en una etapa de tanteo.
“Es una carrera muy opaca, en la que la información no se anuncia, sino que se va filtrando; conviene no dar nada por definitivo”, señalan fuentes cercanas al organismo internacional.
La ONU podría elegir por primera vez a una mujer
La elección de la próxima jefatura de la ONU es seguida de cerca por la comunidad internacional, bajo la expectativa de que, tras más de 80 años de historia, el cargo sea ocupado por primera vez por una mujer. La posibilidad convierte la carrera en un proceso de alto valor simbólico y político para el sistema multilateral.
Asimismo, existe un consenso implícito sobre la importancia de que el relevo provenga de América Latina, región que no ha liderado la organización en las últimas décadas. La combinación de género y representación regional sitúa la candidatura costarricense en el centro de las conversaciones diplomáticas.
La trayectoria internacional que respalda a Rebeca Grynspan
Grynspan, de 70 años, cuenta con una amplia trayectoria en organismos internacionales. Actualmente ocupa el cargo de secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), función de la que se encuentra en excedencia.
Anteriormente, lideró la Secretaría General Iberoamericana y ocupó la vicepresidencia de Costa Rica durante la administración de José María Figueres, entre 1994 y 1998. Esa experiencia en espacios multilaterales y de gobierno forma parte de los elementos que respaldan su candidatura.
El respaldo de Estados Unidos sigue siendo una incógnita
Richard Gowan, director de asuntos globales del International Crisis Group, destacó el desempeño de la costarricense: “Está haciendo una buena campaña. Ha trabajado duro y creo que ha convencido a muchos miembros del Consejo de Seguridad de que está cualificada”.
No obstante, Gowan subrayó que el apoyo de Estados Unidos, pieza clave en la elección, aún no se ha definido formalmente. Esta posición será uno de los factores que podrían modificar el equilibrio de la contienda durante las próximas consultas.
Rodrigues-Birkett mantiene opciones en una carrera abierta
Rodrigues-Birkett, de 53 años, es reconocida por su capacidad diplomática y su historia de superación personal. Sin embargo, enfrenta desafíos internos en la administración estadounidense debido a sus posturas críticas sobre el conflicto en Gaza.
Su cercanía con Grynspan en las votaciones de tanteo confirma que la candidatura guyanesa continúa siendo competitiva, pese a los obstáculos políticos que enfrenta en la búsqueda de apoyos internacionales.
Rafael Grossi pierde impulso tras partir como favorito
El tercer aspirante con mayor respaldo es el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica. Aunque fue considerado un favorito inicial, no ha logrado capitalizar los apoyos necesarios en las votaciones de tanteo.
Su desempeño muestra que la carrera todavía puede cambiar a medida que los candidatos intenten consolidar alianzas y convencer a los miembros del Consejo de Seguridad.
Paridad de género: el factor que puede cambiar la sucesión de Guterres
La carrera adquiere una dimensión adicional por el debate sobre la paridad de género. Desde la creación de la ONU, ninguna mujer ha ocupado la Secretaría General, una ausencia que ha intensificado los llamados a considerar una candidatura femenina para dirigir el organismo.
El posicionamiento de Grynspan coloca esa demanda en el centro de las negociaciones. Su avance no solo se interpreta como el resultado de una trayectoria internacional, sino también como una oportunidad para que los Estados miembros impulsen una representación más equilibrada en el máximo cargo diplomático de Naciones Unidas.
América Latina busca convertir su representación regional en consenso
La candidatura costarricense también fortalece la expectativa de que América Latina vuelva a ocupar un papel central en la conducción de la ONU. La región ha planteado históricamente la importancia de una representación geográfica equilibrada dentro del sistema multilateral.
Sin embargo, el respaldo regional por sí solo no garantiza la designación. La persona elegida deberá reunir apoyos suficientes en el Consejo de Seguridad y, posteriormente, recibir la aprobación de la Asamblea General. Por eso, la capacidad de diálogo y la aceptación entre bloques serán determinantes en las próximas etapas.
Qué sigue después de la tercera votación informal
El resultado de esta ronda no cierra el proceso. Las consultas continuarán mientras los Estados miembros evalúan las candidaturas y buscan identificar una opción capaz de obtener un respaldo amplio.
El proceso de selección continuará en las próximas semanas y se espera que las votaciones comiencen a depurar la lista de candidatos, definiendo progresivamente el futuro del liderazgo de la ONU.
La decisión final dependerá de una combinación de factores políticos: el equilibrio regional, la paridad de género, las relaciones entre las principales potencias y la posibilidad de construir un consenso alrededor de la próxima Secretaría General.
Conclusión
Rebeca Grynspan llega a la tercera votación informal como una de las dos candidaturas favoritas. Sus nueve votos a favor la colocan por delante de Carolyn Rodrigues-Birkett, pero la diferencia es estrecha y el carácter reservado de las consultas impide anticipar un resultado definitivo.
La candidatura costarricense ocupa un lugar central en las negociaciones para la sucesión de António Guterres, en una carrera que combina la representación latinoamericana, la posibilidad de elegir por primera vez a una mujer y la necesidad de fortalecer los consensos dentro de la ONU.
Be the first to comment