La presidenta de la República, Laura Fernández, explicó las razones detrás de la salida de Manuel Tovar, destituido mientras se encontraba en Nueva York participando en actividades vinculadas con la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Según la mandataria, el problema estuvo relacionado con la forma en que Tovar reportó su participación en la reunión del Escudo de las Américas, celebrada el 22 de septiembre y encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
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Fernández distingue entre diplomacia ministerial y representación presidencial
Fernández afirmó que Tovar sí le comunicó otras actividades, entre ellas una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a quien describió como su homólogo. Sin embargo, cuestionó que no le informara adecuadamente sobre la reunión del Escudo de las Américas.
“Es que una cosa es una reunión entre cancilleres o entre secretarios y otra cosa es una actividad para presidentes”.
La presidenta sostuvo que ningún ministro puede asumir por cuenta propia la representación presidencial en una actividad de ese nivel.
“Y hasta donde yo sepa, la presidente de este país soy yo y cualquier ministro, sea de mi riñón, sea el que sea, no va a jamás ocupar, ni mucho menos tomar decisiones sin el consentimiento de esta presidente”.
Fernández afirma que pudo asistir a la reunión
La mandataria explicó que podía asistir a la reunión del Escudo de las Américas y después trasladarse a Colombia para cumplir con su agenda bilateral.
“Porque yo pude haber volado el domingo a Nueva York, asistir a esa reunión del Child of Americas, que fue un martes y volar el mismo martes en la noche a Bogotá y atender el miércoles el encuentro con el presidente de la Espriella”.
La acusación contra Tovar
Fernández afirmó que Tovar recibió la invitación y, según su versión, se autodesignó como representante de Costa Rica en el encuentro, sin consultarle.
“Pero lo que él hizo, donde recibió la invitación y él se autodesignó como el representante de Costa Rica en ese encuentro. Eso es algo demasiado serio que yo no puedo pasar por alto.”
Una oportunidad importante para Costa Rica
La presidenta señaló que consideraba la reunión una oportunidad importante para Costa Rica.
“¿Por qué? Porque era una oportunidad muy importante para mí como presidente.”
Fernández rechazó que el episodio pudiera reducirse a una diferencia personal:
“Esto es un tema de egos.”
“Se ve muy mal”
La mandataria explicó que la ausencia podía generar una percepción negativa sobre Costa Rica frente al Gobierno estadounidense. A su criterio, la invitación estaba vinculada con asuntos de seguridad y requería una respuesta al más alto nivel.
“Incluso cuando yo le pregunto usted qué dijo usted en temas de seguridad? Cómo se ve que el gobierno de los Estados Unidos invite a la presidente a una reunión para hablar de estos temas y que yo mande a un canciller que al día siguiente está recibiendo las cooperación.”
En su lectura, enviar a un canciller a una reunión convocada para presidentes podía verse mal y debilitar el mensaje político de Costa Rica en materia de seguridad.
“Van a decir esta señora sí es buena para recibir cooperación, pero para atender una invitación nos da la espalda, se ve muy mal.”
Fernández sostuvo que situaciones de este tipo pueden afectar la política exterior del país.
“Y esas son cosas que le causan un daño a nuestra política exterior.”
La presidenta insistió en que la decisión sobre quién representa al país en determinadas actividades corresponde a la Presidencia.
“Pero esa es una decisión que es mía como presidente de este país.”
Fernández defiende la destitución y apela a la disciplina del gabinete
Finalmente, Fernández defendió su decisión de destituir a Tovar y vinculó el caso con la disciplina dentro de su gabinete. La presidenta afirmó que ningún ministro puede atribuirse potestades que corresponden exclusivamente a la jefatura del Estado.
“Y no voy a permitir que ningún ministro arroje potestades que son exclusivas de la presidenta de la República.”
La mandataria concluyó que dejar pasar el episodio habría sentado un precedente negativo tanto para el manejo de la política exterior como para la disciplina del gabinete.
“Si dejo pasar esto por alto, sentaría un pésimo precedente, no solamente en el manejo de nuestra política exterior, sino también en lo que es la disciplina que debe de tener un gabinete.”
La destitución de Tovar fue comunicada el 24 de septiembre. Presidencia señaló que el entonces canciller participó en la sesión del Escudo de las Américas sin informar previamente a Fernández y calificó el manejo de la situación como un hecho que provocó un “daño de carácter estratégico”.
El debate sobre la coordinación de la política exterior
La salida de Tovar expone una tensión entre la autonomía operativa de un ministro y la coordinación con la jefatura del Estado. Una reunión puede tener carácter ministerial o presidencial, pero sus consecuencias diplomáticas pueden superar el ámbito de quienes participan directamente en ella.
La versión de Fernández coloca en el centro la responsabilidad de comunicar oportunamente las actividades internacionales de alto nivel y obtener autorización cuando puedan interpretarse como representación presidencial.
Qué queda por aclarar
La explicación presidencial deja abiertas cuestiones sobre la organización de la agenda, los canales de comunicación utilizados y el alcance de la participación de Tovar en la reunión del 22 de septiembre. El caso seguirá vinculado a la coordinación, la confianza y la comunicación precisa entre la Cancillería y la Presidencia.
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