Rebeca Grynspan reafirma su liderazgo en la carrera por la Secretaría General de la ONU

Rebeca Grynspan durante su candidatura a la Secretaría General de la ONU
Rebeca Grynspan mantiene el liderazgo en las consultas para suceder a António Guterres al frente de la ONU.

La costarricense Rebeca Grynspan volvió a ocupar el primer lugar en las consultas informales del Consejo de Seguridad para suceder a António Guterres como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El resultado fortalece una candidatura que Costa Rica impulsa con la expectativa de llevar por primera vez a una mujer a la máxima responsabilidad diplomática del organismo.

Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), obtuvo 10 votos favorables en la cuarta votación indicativa, celebrada el 29 de septiembre. También recibió tres votos en contra y registró dos abstenciones.


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Diez votos mantienen a la costarricense al frente de la contienda

El resultado confirma el respaldo que ya había conseguido en la ronda anterior. En la tercera consulta, realizada el 18 de septiembre, la economista alcanzó igualmente 10 votos a favor.

Entre los nombres que compiten por el cargo aparecen la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi. Las consultas no eligen todavía al próximo titular de la ONU, pero sí exponen la fuerza de cada candidatura y permiten identificar los obstáculos que deberán superar antes de la fase formal.

La votación revela más que una ventaja numérica

El liderazgo de Grynspan no se limita a una fotografía favorable de la carrera. La repetición de su resultado muestra una base de apoyo que, por ahora, se mantiene estable dentro de un Consejo de Seguridad atravesado por diferencias sobre guerras, seguridad internacional, desarrollo y gobernanza global.

Ese es el principal desafío político: convertir una ventaja inicial en un acuerdo suficientemente amplio. Para lograrlo, la candidatura deberá atraer nuevos respaldos sin perder la confianza de los países que ya la apoyan.

Costa Rica redobla la presión diplomática

El Gobierno costarricense ha asumido la campaña como una prioridad de política exterior. La ministra a.i. de Relaciones Exteriores y Culto, Indiana Trejos, pidió a los miembros del Consejo de Seguridad respaldar a Grynspan y vinculó su elección con una deuda histórica de las Naciones Unidas.

“A cada uno de los miembros del Consejo de Seguridad les solicitamos, con profundo respeto, que confíen en Rebeca Grynspan y respalden su candidatura con un voto favorable de aliento, con miras a elegir a la primera mujer para liderar las Naciones Unidas”, afirmó Trejos.

Desde la misión costarricense ante la ONU, el representante permanente Boris Marchegiani defendió la experiencia de la candidata. Durante una intervención ante la Asamblea General, sostuvo que Grynspan conoce el funcionamiento del organismo y, al mismo tiempo, entiende la necesidad de reformarlo.

“Conoce las Naciones Unidas desde el interior y desde fuera. Entiende que conocer una institución íntimamente y servirla también implica tener el coraje de reformarla”, señaló Marchegiani.

La disputa también define el futuro del multilateralismo

La candidatura costarricense se presenta en un momento de desconfianza hacia las instituciones multilaterales. La ONU enfrenta presiones para responder con mayor eficacia a los conflictos, reducir la distancia entre sus decisiones y las necesidades de los países, y recuperar autoridad en un sistema internacional cada vez más fragmentado.

Por eso, la elección no será únicamente un cambio de liderazgo. También pondrá a prueba qué tipo de reforma y qué capacidad de negociación esperan los Estados miembros de la organización. La experiencia de Grynspan en asuntos de desarrollo y cooperación internacional constituye el eje de la propuesta con la que Costa Rica busca ampliar su respaldo.

Grynspan podría romper una barrera de 80 años

Si resulta elegida, Rebeca Grynspan se convertiría en la primera mujer en ocupar la Secretaría General de la ONU desde la fundación del organismo hace 80 años.

Ese posible hito añade una dimensión histórica a una carrera que, sin embargo, se resolverá mediante una negociación política compleja. El respaldo de las consultas informales es relevante, pero no garantiza por sí solo la designación.

El liderazgo deberá transformarse en consenso

La costarricense llega a la siguiente etapa con la mejor posición entre las candidaturas evaluadas hasta ahora. Su tarea inmediata será conservar los apoyos obtenidos, sumar voluntades y demostrar que puede conducir una organización sometida a crisis simultáneas.

La decisión sobre quién sucederá a Guterres a partir del 1 de enero de 2027 todavía está abierta. Para Costa Rica, el reto consiste en convertir los 10 votos de la consulta en el primer paso hacia una elección que cambiaría la historia de las Naciones Unidas.

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